Por qué no soy pintor.
Esta es una historia que siempre he contado a modo de chiste. Pero leí que un cuento se puede hacer en 20 líneas. Lo intentaré, y ya se me fueron dos líneas. Y al final sabrán por qué no soy pintor. Nací con un don: la pintura. Con apenas tres años dibujaba todo a mi alrededor, la caricatura y el retrato eran mis preferidos. Los paisajes también. A los 7 años me inicié en un Círculo de Arte Plásticas. La prueba para entrar era dibujar una botella. En apenas dos minutos la dibujé para sorpresa del maestro, casi perfecta. Estuve apenas dos meses aprendiendo técnicas de texturas, tonos claro oscuros y clasificación de colores y combinaciones. También hacía dos dibujos diarios. Me enviaron a un concurso. Había que dibujar el paisaje de enfrente. Un claro de bosque con montañas al horizonte. Gané. EL maestro estaba orgulloso de mí. Me otorgaron una beca para ir a estudiar a la capital, a la mejor escuela de artes. Fueron a mi casa a hablar con mis padres. Ellos muy contentos pero tenía...
